Descubre el material con el que damos forma a tus recuerdos más especiales,
y el cuidado que ponemos en cada paso del proceso.
Qué es el metacrilato.
El metacrilato, también conocido como acrílico o plexiglás, es un material que imita la transparencia y el brillo del cristal, pero sin sus inconvenientes: no se rompe en mil pedazos, pesa mucho menos y no amarillea con el tiempo. No todo el metacrilato es igual: selecciono cuidadosamente láminas de alta transparencia y calidad óptica, revisando cada plancha antes de empezar, para que solo lo mejor llegue a convertirse en tu recuerdo.
Personalización a tu gusto.
Todo comienza con una idea: la tuya. Cuando quieras conservar un recuerdo, solo tienes que decirme qué forma deseas. A partir de ahí, empiezo el diseño cuidando cada detalle, alineando y centrando esa foto del momento tan especial que quieres convertir en algo único.
Precisión en cada corte
Una vez definido el diseño, llega el corte láser. Trabajo con una cortadora láser CO2, una tecnología que permite cortar y dar forma al metacrilato con muchísima precisión, milímetro a milímetro. Así consigo que cada pieza tenga bordes limpios, perfectos y exactos, listos para dar vida a tu recuerdo.
Donde la imagen cobra vida
La impresión UV se realiza con tintas de calidad, calibrando color y nitidez antes de imprimir cada pieza. No hay dos recuerdos iguales, por eso cada impresión se supervisa de cerca para que los colores sean fieles y los detalles se vean con claridad.
Cada pieza, revisada a mano.
Antes de embalar, reviso cada pieza una última vez: brillo, color, acabado y forma. Solo cuando estoy completamente satisfecha con el resultado, la preparo para el envío con el mismo cuidado con el que se fabricó.